Feliz comienzo de Primaaveraaaaa!!! Se acabaron los problemas! No les parece que la primavera pareciera solucionarnos muchas cosas?
Es la estación donde la exposición al sol aumenta la producción de las hormonas de la felicidad.
Obviamente no en todas las etapas de la vida nos produce las mismas sensaciones.
En la niñez, así hagan 5 grados bajo cero o 30, no influye tanto siempre y cuando se tenga donde jugar y divertirse con amigos.
Durante la adolescencia, es “LA SEÑORA ÉPOCA”: Carrozas, desfiles, elecciones, amores de canchones, menos prendas, mariposas en la panza y mucha mucha diversión.
Si te toca ser padres de estos adolescentes, la sensación de felicidad se transforma en terror. Se hace imperiosa la vuelta del invierno ya! Porque uno ya vivió esa etapa y se tiene conocimiento de lo que significa. Los adolescentes están predispuestos a descubrir el mundo de manera despreocupada. (Por decirlo de una manera diplomática)
Hay que pensar que serán unos pocos meses… así que a armarse de paciencia y generar mucha comunicación y confianza con los hijos. (Aunque de vez en cuando haya que salir a correr por el barrio para bajar el estrés o la frustración).
Entre los 30 y los 40 (sin hijos adolescentes, vale aclarar), los cambios primaverales suelen hacer sentir más alegres a las personas. Dan más ganas de salir, de disfrutar de los rayos del sol y porque no, de una cervecita a la noche.
Después de los 40 (a veces antes), las alergias llegan con la bendita primavera.
Resulta que el solcito del que algunos disfrutan, sale solo para provocar estornudos sin parar. Cualquier planta cerca es motivo de estrepitosos ruidos que salen de la nariz y la boca. Surge la necesidad de que llueva para que aplaque todo ese polen y felicidad que anda en el aire.
La primavera en la tercera edad, es mucho mejor que hasta para los adolescentes. El frío y las bajas temperaturas resultan muy crueles, por esta razón el sol se convierte en una fuente de vida que aporta energía y alegría y entusiasmo para la gente mayor con la llegada de la primavera.
El tiempo influye más de lo que creemos en el estado anímico. Y si no díganmelo a mí que me pase el invierno con cara de pocos amigos (Me sorprende la diplomacia de los términos que estoy utilizando).
Es tan lindo ver a la gente feliz y de buen humor!!! Obviamente hay gente mala onda, pero la neutralizamos con un poco de nuestra felicidad.
jueves, 22 de septiembre de 2016
miércoles, 14 de septiembre de 2016
Recalculando... en el mes de la primavera hace frío!
Comienza el mes de la primavera y uno piensa que va a empezar a sentir calor. Llega la estación ideal para empezar a disfrutar del sol y del buen tiempo. Pero…NO!!! Es totalmente desubicadísimo el frio que hace! Intentamos ponerle onda, pero no hay caso. Se está haciendo larrrrrgo el invierno.
Varias teorías surgen al respecto. Cambio climático, la corriente del niño o de la niña (del sexo que sea está haciendo mucho lío), el fin del mundo y la postura más original, la de una amiga que dijo: “Este año no lo medicaron bien al clima. O no hay fondos para arreglarlo”.
A pesar de que la sensación térmica es FRIO POLAR INSOPORTABLE, estamos las que nos esforzamos en pensar que llegó la primavera e insistimos en que tendría que estar haciendo calor. Pensamos que ya es momento de usar colores vivos, ropas livianas y aunque tetamos a un tris del estado de congelamiento.
También existen las que exageran y se ponen un tapado cual Yeti o abominable hombre de las nieves. Y cuando asoma el primer rayo de sol, quedan cocinadas dentro de semejantes prendas, porque obviamente uno debajo de tanta ropa no se pone una camiseta presentable. Entonces, sigue abrigada hasta volver a la casa.
Este clima tiene eso. A primera hora del día está muy muy frío y al mediodía hace mucho mucho calor. Lo óptimo entonces sería chequear el pronóstico. Pero: si uno lee máxima 30 grados y sale livianita de ropa, muere de frio hasta que llegan los 30 grados.
Será que es el momento de comenzar a usar las llamadas prendas de “entretiempo”?. Esto es el entretiempo o todavía tampoco llego el “entretiempo”.
La posta es vestirse tipo cebolla , como dirían las abuelas. Pero a prestar atención y tener en cuenta que cada prenda sea presentable jaja. No sabemos si entraremos a una casa donde hacen 24 grados o una, donde Frozen se haya apoderado de ella.
Estoy desorientada. Pero voy a terminar diciendo: “Hay que invertir en camisetas”.
Sera la nueva prenda de vanguardia?
Varias teorías surgen al respecto. Cambio climático, la corriente del niño o de la niña (del sexo que sea está haciendo mucho lío), el fin del mundo y la postura más original, la de una amiga que dijo: “Este año no lo medicaron bien al clima. O no hay fondos para arreglarlo”.
A pesar de que la sensación térmica es FRIO POLAR INSOPORTABLE, estamos las que nos esforzamos en pensar que llegó la primavera e insistimos en que tendría que estar haciendo calor. Pensamos que ya es momento de usar colores vivos, ropas livianas y aunque tetamos a un tris del estado de congelamiento.
También existen las que exageran y se ponen un tapado cual Yeti o abominable hombre de las nieves. Y cuando asoma el primer rayo de sol, quedan cocinadas dentro de semejantes prendas, porque obviamente uno debajo de tanta ropa no se pone una camiseta presentable. Entonces, sigue abrigada hasta volver a la casa.
Este clima tiene eso. A primera hora del día está muy muy frío y al mediodía hace mucho mucho calor. Lo óptimo entonces sería chequear el pronóstico. Pero: si uno lee máxima 30 grados y sale livianita de ropa, muere de frio hasta que llegan los 30 grados.
Será que es el momento de comenzar a usar las llamadas prendas de “entretiempo”?. Esto es el entretiempo o todavía tampoco llego el “entretiempo”.
La posta es vestirse tipo cebolla , como dirían las abuelas. Pero a prestar atención y tener en cuenta que cada prenda sea presentable jaja. No sabemos si entraremos a una casa donde hacen 24 grados o una, donde Frozen se haya apoderado de ella.
Estoy desorientada. Pero voy a terminar diciendo: “Hay que invertir en camisetas”.
Sera la nueva prenda de vanguardia?
miércoles, 31 de agosto de 2016
Se aburre la burra...
Nos encanta charlar y compartir momentos con nuestras parejas, pero hay temas que realmente nos aburren. Las mujeres nos aburrimos con facilidad. Y seguramente nosotros aburrimos a otros y otras. La vida misma!
Pero hablar de motores, al igual que los deportes no nos interesa. No entendemos de autos, más que si lo vimos y nos pareció lindo. No nos interesa si tiene 5 o 70 caballos de fuerza. Solo es importante que el color del chasis sea fácil de combinar con nuestra ropa.
Y respecto a los deportes, solo conocemos a los deportistas lindos, los demás ni. (Hablando de lindos… vieron a los nadadores del equipo italiano?)
Si comienzan a hablar de sus ex, es terriblemente embolante. Nos genera bastante malestar, más si eran chicas más lindas o más jóvenes que nosotras. Si es una relación pasada, es porque algo salió mal y se termino, que sirva de lección y fin. Punto y aparte. No queremos saber detalles.
Que hable de él y nada más que de él y sus grandes logros y/o aventuras. Una vez suena divertido, dos también y a la tercera es aburrido. Los demás deberían considerar si se trata de un gran logro o una super y divertida aventura. Chatrán hubo uno solo jajaja
Cuando siempre les duele algo, al principio nos da ternura y tratamos de calmar el achaque. Pero con el tiempo, no vemos la hora que deje de quejarse por dolores que son innecesarios contar. A todos nos puede doler el dedo gordo, y no por eso vamos a contarlo como “el gran dolor”.
Los atléticos que nos cuentan las series que hicieron en el gimnasio, y aquellos que se quejan de los kilos de más y de cómo subieron de peso con el tiempo. El tema estético es sólo divertido cuando lo hablamos con amigas. Y si de charlas de amigas se trata, también hay varios temitas un tanto aburridos, que dejamos pasar a cambio de buenos momentos.
En realidad las mujeres somos tan jodidas y egocéntricas, que nos gusta que nos alaben y hablen de nosotros. No les dejamos pasar “ni una” a nuestras parejas. No es justo la verdad… deberíamos ser más tolerantes. Aprender un poco más sobre motores, entender algo, aunque más no sea, de deportes; e ir al gimnasio juntos a quemar calorías (o a otro lado…).
De todas maneras existen una cantidad de temas para hablar que no son los mencionados y podrían resultar muy divertidos o interesantes. No les parece?
Pero hablar de motores, al igual que los deportes no nos interesa. No entendemos de autos, más que si lo vimos y nos pareció lindo. No nos interesa si tiene 5 o 70 caballos de fuerza. Solo es importante que el color del chasis sea fácil de combinar con nuestra ropa.
Y respecto a los deportes, solo conocemos a los deportistas lindos, los demás ni. (Hablando de lindos… vieron a los nadadores del equipo italiano?)
Si comienzan a hablar de sus ex, es terriblemente embolante. Nos genera bastante malestar, más si eran chicas más lindas o más jóvenes que nosotras. Si es una relación pasada, es porque algo salió mal y se termino, que sirva de lección y fin. Punto y aparte. No queremos saber detalles.
Que hable de él y nada más que de él y sus grandes logros y/o aventuras. Una vez suena divertido, dos también y a la tercera es aburrido. Los demás deberían considerar si se trata de un gran logro o una super y divertida aventura. Chatrán hubo uno solo jajaja
Cuando siempre les duele algo, al principio nos da ternura y tratamos de calmar el achaque. Pero con el tiempo, no vemos la hora que deje de quejarse por dolores que son innecesarios contar. A todos nos puede doler el dedo gordo, y no por eso vamos a contarlo como “el gran dolor”.
Los atléticos que nos cuentan las series que hicieron en el gimnasio, y aquellos que se quejan de los kilos de más y de cómo subieron de peso con el tiempo. El tema estético es sólo divertido cuando lo hablamos con amigas. Y si de charlas de amigas se trata, también hay varios temitas un tanto aburridos, que dejamos pasar a cambio de buenos momentos.
En realidad las mujeres somos tan jodidas y egocéntricas, que nos gusta que nos alaben y hablen de nosotros. No les dejamos pasar “ni una” a nuestras parejas. No es justo la verdad… deberíamos ser más tolerantes. Aprender un poco más sobre motores, entender algo, aunque más no sea, de deportes; e ir al gimnasio juntos a quemar calorías (o a otro lado…).
De todas maneras existen una cantidad de temas para hablar que no son los mencionados y podrían resultar muy divertidos o interesantes. No les parece?
miércoles, 24 de agosto de 2016
Comer, beber, amar...
Cuando alguien nos invita a cenar, ya sea que estemos comenzando una relación o lleva un tiempo, nos preocupamos si vamos de pantalón o vestido, o como nos vamos a peinar y que ropa interior vamos a usar. Entre tanto empirifolleo, nunca tenemos en cuenta lo que vamos a comer y beber.
Es importante pedir un menú que nos guste. A que voy con esto? No es momento de estar probando comida china o con frutos secos si no los hemos comido antes. (No sabemos si esto nos va a dar alergia o no. No vaya a ser que la única cama a la que lleguemos sea a la de la guardia de un hospital).
No da pedir el plato más caro o el más barato de la carta. No importa si paga uno o el otro. Siempre esta bueno ser moderados.
Si venimos onda vegetariana, tratemos de pedir todo menos ensalada verde. Nada menos sexy que toda la noche con una lechuga pegada en el diente.
Los fideos largos tipo spaguetti están prohibidos!!! Y menos con salsa putanesca. Lo más probable es que terminemos manchadas con salsa y con un olor a anchoas terrible que nadie se nos querrá acercar a menos de dos metros.
Si la elección está orientada hacia la carne, nada que tenga costillitas. Son muy deliciosas pero comer con la mano no está bien visto, además de necesitar un paquete completo de servilletas para limpiarnos los dedos.
Bebida con Alcohol o bebida sin alcohol? Esa es la cuestión! Hay personas a las que anima tomar un poquito de alcohol y otras que terminan pasando papelones con el exceso.
Si habitualmente no somos de las que tomamos alcohol, para qué probar justo en “este” momento. Y si drinkeamos seguido, ya sabemos de qué se trata, así que con moderación.
Como regla general (y si se puede mantener en el tiempo, y en los encuentros aunque sean con amigos) sugiero:
Evitar comidas con AJO, CEBOLLA y como dije antes: ANCHOAS. A la mayoría de las personas les cae mal y creen que no es así. Es terrible acercarse a personas que emanan los aromas provenientes de estos alimentos.
Seguramente si comemos carne alguna cosita entre los dientes nos quedará, así que llevar hilo dental en la cartera siempre es una buena opción y obviamente retirarse al baño para usarlo.
Y por supuesto que para dar buenos besos es perfecto llevar siempre chiclecitos de mentol que van a mejorar nuestro aliento.
Esto por supuesto vale también si la invitación es en una casa, y es una la que se esmera cocinando.
Pensándolo bien, tendría que servir tanto para las primeras citas como para las que no lo son. . No hay que caer en la dejadez. Siempre hay que conquistar y regar la plantita del amor todos los días.
Es importante pedir un menú que nos guste. A que voy con esto? No es momento de estar probando comida china o con frutos secos si no los hemos comido antes. (No sabemos si esto nos va a dar alergia o no. No vaya a ser que la única cama a la que lleguemos sea a la de la guardia de un hospital).
No da pedir el plato más caro o el más barato de la carta. No importa si paga uno o el otro. Siempre esta bueno ser moderados.
Si venimos onda vegetariana, tratemos de pedir todo menos ensalada verde. Nada menos sexy que toda la noche con una lechuga pegada en el diente.
Los fideos largos tipo spaguetti están prohibidos!!! Y menos con salsa putanesca. Lo más probable es que terminemos manchadas con salsa y con un olor a anchoas terrible que nadie se nos querrá acercar a menos de dos metros.
Si la elección está orientada hacia la carne, nada que tenga costillitas. Son muy deliciosas pero comer con la mano no está bien visto, además de necesitar un paquete completo de servilletas para limpiarnos los dedos.
Bebida con Alcohol o bebida sin alcohol? Esa es la cuestión! Hay personas a las que anima tomar un poquito de alcohol y otras que terminan pasando papelones con el exceso.
Si habitualmente no somos de las que tomamos alcohol, para qué probar justo en “este” momento. Y si drinkeamos seguido, ya sabemos de qué se trata, así que con moderación.
Como regla general (y si se puede mantener en el tiempo, y en los encuentros aunque sean con amigos) sugiero:
Evitar comidas con AJO, CEBOLLA y como dije antes: ANCHOAS. A la mayoría de las personas les cae mal y creen que no es así. Es terrible acercarse a personas que emanan los aromas provenientes de estos alimentos.
Seguramente si comemos carne alguna cosita entre los dientes nos quedará, así que llevar hilo dental en la cartera siempre es una buena opción y obviamente retirarse al baño para usarlo.
Y por supuesto que para dar buenos besos es perfecto llevar siempre chiclecitos de mentol que van a mejorar nuestro aliento.
Esto por supuesto vale también si la invitación es en una casa, y es una la que se esmera cocinando.
Pensándolo bien, tendría que servir tanto para las primeras citas como para las que no lo son. . No hay que caer en la dejadez. Siempre hay que conquistar y regar la plantita del amor todos los días.
miércoles, 17 de agosto de 2016
Yo compro, tu compras, nosotras compramos. Ellos compran?
No es novedad que los hombres son de Marte y las mujeres
somos de Venus. Y a la hora de hacer shopping tenemos en general necesidades
totalmente diferentes.
Partiendo de la base de que para los hombres el salir a
comprar ropa o cualquier producto es una experiencia simple que no va más allá
de eso.
Para nosotras puede convertirse en el mayor placer. Nos
gusta comprar cuando estamos contentas, cuando estamos tristes y porque si.
Ni hablar si es época de liquidación. Podemos predecir el
futuro, y comprar siendo previsoras para la temporada del año que vendrá.
Siempre hay clásicos que pueden ser muy bien recibidos en nuestro placard.
Ellos no pueden comprar un tapado en primavera, ni una
remera invierno. La compra es para usarla ahora… (si es que no salen con la
ropa puesta..)
Nosotras somos más impulsivas y compulsivas a la hora de
invertir, y no podemos concebir que los hombres den tantas vueltas a la hora de
adquirir un producto. Miran hasta el más mínimo detalle. Investigan hasta el
origen de la fábrica.
Comprar regalos para todos los cumpleaños del mes y
aprovechar las promociones de las tarjetas de crédito, es algo que no conocen.
Entre los hombres se regalan poco, y si lo consideran muy buen amigo, esa misma
tarde antes del cumpleaños salen a comprar “algo” lo que sea para el agasajado.
Nosotras: o nos juntamos en grupos y regalamos “muy buenos
regalos” o aprovechamos las promociones. Más aún si tienen hijos que tienen al
menos seis cumpleañitos por mes, en donde si o si hay que aprovechar el 2x1.
Eso de comprar bueno, bonito y barato es como un desafío que
nos encanta emprender. Tener mayor cantidad de prendas que conseguimos por una
ganga no tiene precio. Para todo lo demás… existe ya sabemos qué tarjeta de
crédito.
Podemos endeudarnos varios meses con tal de no dejar pasar
una oportunidad.
En cambio los hombres, si tiene el dinero lo compran, y si
no, no. Nada es de primera necesidad, los descuentos no son importantes, y
menos si se trata de ropa!
Nada mejor que complementarnos. Seria caótico comprar ambos
en una pareja compulsivamente, mucho más que si ninguno de los dos disfruta de
hacer compras.
Y no se hagan los austeros! Cuando digo compras incluyo
desde celulares, cuatriciclos, bebidas, comida, música…y ropa.
miércoles, 10 de agosto de 2016
El Gimnasio: Un lugar de encuentros
A veces, cuando me hago un tiempito y justo me dan ganas de hacer actividad física, me digno a ir al gimnasio.
Si bien hago los ejercicios que el entrenador me propone, también paso mucho tiempo en la cinta observando lo que pasa a mí alrededor.
El gimnasio es como un boliche. Hay de todo y para todos los gustos! Maramá y Rombay protagonizan la música y si bien obviamente no hay barra de tragos, está el dispenser de agua que hace las veces de barman. (Siempre y cuando no haya algún caballero que se ofrezca a hacer de bar tender)
Hay varios tipos de entrenadores:
El que se toma todos los anabólicos e intenta hacer que te tomes todos los suplementos habidos y por haber, te habla de lo increíble que es su vida a partir de que los descubrió. Suena como un miembro de una secta que quiere imponerte un culto a las vitaminas y esas yerbas.
El flaquito que intenta levantarse cuanta mina pise el gimnasio (si es sub-20 mejor). Se aprende todos los temas de moda (Insisto con Maramá y Rombay) e investiga el nombre de la alumna para buscarla en Facebook y darle Like a cuanta publicación haga.
Y el dueño, que trata de poner orden y algo de seriedad como para que sea un lugar cool sin dejar de ser un centro de salud.
Dentro de los asistentes masculinos, están los que van con la mejor ropa y hasta perfumados. Hacen dos o tres ejercicios y se pasan la tarde charlando con chicas que son de su agrado. También existen los que van zaparrastrosos, pero son los menos. Todo está fríamente calculado (Además coincidirán conmigo que la ropa deportiva es cada vez más linda).
Las chicas diosas que van a entrenar dentro de las cuales podríamos establecer algunas categorías:
-Las que se esfuerzan para mantener el lomazo que portan,
-Las que histeriquean con los profes y terminan encontrando su propio “personal trainer”,
Y las que tiene un cuerpo increíble solo por genética y van a leer revistas y/o chatear con el celu.
También van los gorditos y gorditas que se esfuerzan y realmente saben que hacer gimnasia les va a mejorar la salud y su calidad de vida. Miran con un poco de envidia sana a los que están en forma, pero les sirve de motivación para seguir.
Hay gente que va a rehabilitación cuyos ejercicios son lentos y a conciencia. Supongo estos últimos deben observar (o chusmear) tanto como yo, aunque me muero por saber que piensan de toda esta mezcla.
No se pueden negar los increíbles beneficios que se obtienen en nuestra salud yendo al gimnasio. Y si algunos pueden obtener más ventajas, mucho mejor!!!
Si bien hago los ejercicios que el entrenador me propone, también paso mucho tiempo en la cinta observando lo que pasa a mí alrededor.
El gimnasio es como un boliche. Hay de todo y para todos los gustos! Maramá y Rombay protagonizan la música y si bien obviamente no hay barra de tragos, está el dispenser de agua que hace las veces de barman. (Siempre y cuando no haya algún caballero que se ofrezca a hacer de bar tender)
Hay varios tipos de entrenadores:
El que se toma todos los anabólicos e intenta hacer que te tomes todos los suplementos habidos y por haber, te habla de lo increíble que es su vida a partir de que los descubrió. Suena como un miembro de una secta que quiere imponerte un culto a las vitaminas y esas yerbas.
El flaquito que intenta levantarse cuanta mina pise el gimnasio (si es sub-20 mejor). Se aprende todos los temas de moda (Insisto con Maramá y Rombay) e investiga el nombre de la alumna para buscarla en Facebook y darle Like a cuanta publicación haga.
Y el dueño, que trata de poner orden y algo de seriedad como para que sea un lugar cool sin dejar de ser un centro de salud.
Dentro de los asistentes masculinos, están los que van con la mejor ropa y hasta perfumados. Hacen dos o tres ejercicios y se pasan la tarde charlando con chicas que son de su agrado. También existen los que van zaparrastrosos, pero son los menos. Todo está fríamente calculado (Además coincidirán conmigo que la ropa deportiva es cada vez más linda).
Las chicas diosas que van a entrenar dentro de las cuales podríamos establecer algunas categorías:
-Las que se esfuerzan para mantener el lomazo que portan,
-Las que histeriquean con los profes y terminan encontrando su propio “personal trainer”,
Y las que tiene un cuerpo increíble solo por genética y van a leer revistas y/o chatear con el celu.
También van los gorditos y gorditas que se esfuerzan y realmente saben que hacer gimnasia les va a mejorar la salud y su calidad de vida. Miran con un poco de envidia sana a los que están en forma, pero les sirve de motivación para seguir.
Hay gente que va a rehabilitación cuyos ejercicios son lentos y a conciencia. Supongo estos últimos deben observar (o chusmear) tanto como yo, aunque me muero por saber que piensan de toda esta mezcla.
No se pueden negar los increíbles beneficios que se obtienen en nuestra salud yendo al gimnasio. Y si algunos pueden obtener más ventajas, mucho mejor!!!
miércoles, 3 de agosto de 2016
Sobre gustos...
Para una cita romántica, además de usar velas aromáticas, preparar una cena muy rica y vestirse sexy, se debe tener en cuenta la música. Esto último es lo que va a dar la pauta de qué tipo de cita será. Cursi, divertida, salvaje o aburrida.
No es mismo escuchar pop, rock o reggaetón o cumbia.
Cold Play y Adele, son los más clásicos y hasta habrá algunos que todavía se inspiran con Michael Bolton o Elthon John.
Se imaginan una cita con heavy metal? Seguro será un encuentro más que intenso y pasional.
Hay estudios científicos que han analizado cómo influye cada ritmo en el sexo… pero nada con hacer cada uno su experiencia.
Para los que son buenos bailarines, escuchar reggaetón y hacer una previa bailando podría funcionar. Pero para los que son de madera terciada, ni se les ocurra porque sería un papelón. Eso si… a no esmerarse mucho en el perreo porque hay que dejar energías para el postre.
El rock tiene un efecto casi embriagador… Queen y Guns and Roses llevan la punta en el rock internacional. Aunque para los que vieron Tango Feroz (una antigüedad…) recordarán escenas de Cecilia Dopazo y Fernán Mirás con Rock Nacional de fondo. La reseca puede resultar fantástica y liberadora si nos interesa realmente la otra persona. Pero si no es así, va a ser un gran dolor de cabeza.
La música clásica podría ser una experiencia curiosa. Variando entre Adagio, Allegro, Presto y Prestissimo. Suena algo aburrido no? Aunque después de Las 50 Sombras de Grey, todo ha cambiado en el mundo de la conquista, el amor y otras yerbas. No se pierde nada con probar…
Si suena Maroon Five, seguramente va a ser divertido y ameno. Algo muy fluido. Una buena opción si después el plan es dormir juntos.
Blues y jazz: Luces bajas, un vaso de vino y Norah Jones sonando de fondo. Sin duda el escenario ideal para disfrutar de un encuentro donde se estimulen cada uno de nuestros sentidos.
Todos los ritmos estimulan de una u otra manera nuestras hormonas. Hay que ver qué tipo de música se adapta mejor al momento y a la persona con la que estamos. Y si vemos que no está saliendo tal como lo esperábamos, cambiamos de ritmo y listo! Lo importante es que se disfrute como sea.
No es mismo escuchar pop, rock o reggaetón o cumbia.
Cold Play y Adele, son los más clásicos y hasta habrá algunos que todavía se inspiran con Michael Bolton o Elthon John.
Se imaginan una cita con heavy metal? Seguro será un encuentro más que intenso y pasional.
Hay estudios científicos que han analizado cómo influye cada ritmo en el sexo… pero nada con hacer cada uno su experiencia.
Para los que son buenos bailarines, escuchar reggaetón y hacer una previa bailando podría funcionar. Pero para los que son de madera terciada, ni se les ocurra porque sería un papelón. Eso si… a no esmerarse mucho en el perreo porque hay que dejar energías para el postre.
El rock tiene un efecto casi embriagador… Queen y Guns and Roses llevan la punta en el rock internacional. Aunque para los que vieron Tango Feroz (una antigüedad…) recordarán escenas de Cecilia Dopazo y Fernán Mirás con Rock Nacional de fondo. La reseca puede resultar fantástica y liberadora si nos interesa realmente la otra persona. Pero si no es así, va a ser un gran dolor de cabeza.
La música clásica podría ser una experiencia curiosa. Variando entre Adagio, Allegro, Presto y Prestissimo. Suena algo aburrido no? Aunque después de Las 50 Sombras de Grey, todo ha cambiado en el mundo de la conquista, el amor y otras yerbas. No se pierde nada con probar…
Si suena Maroon Five, seguramente va a ser divertido y ameno. Algo muy fluido. Una buena opción si después el plan es dormir juntos.
Blues y jazz: Luces bajas, un vaso de vino y Norah Jones sonando de fondo. Sin duda el escenario ideal para disfrutar de un encuentro donde se estimulen cada uno de nuestros sentidos.
Todos los ritmos estimulan de una u otra manera nuestras hormonas. Hay que ver qué tipo de música se adapta mejor al momento y a la persona con la que estamos. Y si vemos que no está saliendo tal como lo esperábamos, cambiamos de ritmo y listo! Lo importante es que se disfrute como sea.
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