martes, 27 de junio de 2017

Face Time!

El bloqueador de sol, el blanqueador de manchas, el secador de granitos, la crema humectante y cuantas cosas más tenemos en nuestro toilette para poder llegar a los 40 con la cara radiante y joven.
Embocar la estación del año justa para hacerse algún que otro peeling o tratamiento estético, que con la llegada del verano arruinaremos tomándonos todo el sol que podamos.
Hay mujeres que ni siquiera se pone protector solar, y tienen una piel que pareciera un photoshop viviente! Ni siquiera se delinean los ojos para mostrar una mirada más definida (gente suertuda si las hay!).
Quien no se ha untado la cara con miel porque leyó en internet que funciona como antibacterial y deja la piel limpia y saludable? Cualquier cosa que no hayamos probado, es válida para mejorar el aspecto de la cara (así sea un engrudo oloroso…)
Los rituales antes de ir a dormir son infinitos!!! Desde la crema de limpieza, pasando por un agua miscelar para terminar en una máscara o sérum revitalizante  más el gel frío para las ojeras.
Después de esto tratar de dormir al menos 8 horas (o las que se puedan, siempre y cuando ningún hijo se pase de cama,  tenga fiebre o el marido se lleve sábanas, abrigo y cubrecama).
Ni que hablar al levantarse! Hay que elegir entre desayunar, maquillarse o el ritual de belleza.
Mínimamente nos tenemos que sacar toda la mezcla que nos quedo de la noche anterior, humectar el rostro, poner corrector de ojeras en las imperfecciones (esto puede llevar una eternidad) y después comenzar a dibujarnos la cara con diversos maquillajes  como para aparentar algo de juventud.
Al terminar todo esto, nos acordamos que no usamos protector solar, y como ya no tenemos tiempo, nos ponemos un poco sobre la capa de maquillaje como para después no quejarnos de las manchas. Porque nos llega a agarrar el sol sin protección, toooooodo lo que hicimos anteriormente no sirve de nada.  

Querer detener el paso del tiempo no es imposible, pero lleva tiempo. Qué contradicción no? 

viernes, 9 de junio de 2017

Frío: no te tenemos miedo!


Los días fríos son realmente deprimentes. Es más! Hay gran parte de la población que sufre de Trastorno Afectivo Estacional. Pero no nos podemos quedar con eso hibernado toda la temporada. Hay que ponerle toda la onda!!!

En invierno la mayoría de los Outfit tienen colores oscuros, pero una buena calza estampada, o un pañuelo colorido nos levanta hasta el espíritu.

Comenzar a incursionar en prácticas culinarias, invitando a amigos y agasajándolos con un buen plato de Locro, Fondeau o Espaguetis al pesto.

La comida rica siempre ayuda a pasar el invierno (no son gratuitos los kilos de más que adquirimos en el invierno), y unos chocolatitos antes de acostarnos no son la excepción.

El “Blanco Ala” en la cara sólo le queda bien a Andrea del Boca, así que un buen maquillaje también nos anima la salida.

Juntarse con amigos! El calor humano es infalible y nos hace pasar un buen rato. El aislarse en invierno no es una opción. Así que si nos da frío salir a tomar un cafecito, invitar unos ricos mates al lado de un hogar a leña suena muy “calentito”.

Con todas estas comiditas, no hay que dejar de hacer ejercicio. Nos va a activar el metabolismo, vamos a liberar endorfinas y de paso quemamos calorías (como para que la llegada del verano no nos agarre taaaaaan rellenitas).

Infaltable una salida romántica al cine, acompañada de pochoclos y submarino. Leer libros, pintar mandalas (para los que tienen paciencia y dedicación) y compartir tiempo y actividades en casa: con niños, pareja o amigos. Siempre el compartir con personas que queremos nos da calor al alma. Y tengamos en cuenta que si no existiera el odiado invierno, no amaríamos tanto el verano.

viernes, 26 de mayo de 2017

¿Cuál es el mejor horario para salir de Shopping?

Al despertarse? Después del mediodía? O Justo al horario de cierre? Si bien cualquier hora y cualquier momento del día nos viene bien para ampliar nuestro guardarropas. Existen mejores días y horarios para hacer compras de calidad.

Si lo que queremos es hacer poca cola en la caja para pagar, o no tener que esperar mucho tiempo para que nos atiendan, lo mejor es ir después de almorzar. Las horitas de siesta, que rondan entre las 14 y 16 horas son el mejor momento para encontrar estacionamiento (o estacionar en doble fila y que no nos hagan una multa), salir sin niños, evitar la multitud de gente, y disfrutar de un paseo sin apuro.

Pero si tenemos en mente comprarnos una prenda ajustada, lo peor es salir después de haber almorzado, ya que cualquier cosa que elijamos nos va a marcar una pancita que nos puede cambiar la percepción real del talle que necesitamos. Y por supuesto, nada nos va a convencer.

Y si la ropa que nos gusta está en locales de ropa que hacen horario “cortado”, lo mejor es ir a primera hora de la mañana o a primera hora de la tarde. Si vamos cerca del mediodía, tenemos que tener en cuenta que las vendedoras tienen tanta prisa por llegar a almorzar a sus hogares como nosotras. Esto no quita que puedan recibirnos de la mejor manera posible, pero también podemos mostrar un poco de empatía.

Para comprar zapatos, hay que evitar probarlos durante la mañana. Cuando nos levantamos nuestros pies y piernas están descansados. Y muy al contrario de lo que se piensa habitualmente, los zapatos deben ser probados por la tarde, o luego de haber realizado varias actividades, cuestión de que no nos aprieten luego de un día cansador.

Los jueves la mayoría de los negocios reciben las prendas nuevas, reorganizan los percheros, las vidrieras y se preparan para el fin de semana (que habitualmente es donde suben las ventas). Así que para ganar de mano las prendas que más nos gustan, los jueves a primera hora de la tarde es ideal para hacernos una escapada.

Todas las temporadas, las marcas producen una prenda que nos vuelve locas y pagaríamos lo que sea por tenerla. Esa prenda que es un HIT, a principio de estación duele un ojo de la cara comprarla, pero si esperamos un mes o dos, seguramente la encontraremos a mejor precio. Obviamente no es lo mismo salir en pleno invierno con un tapado de oveja, que en agosto y con viento norte. De todas maneras el clima está tan loco, que en mayo tampoco hace tanto frio para andar como esquimales.

Y por supuesto, para comprar de calidad y a buen precio, nunca está demás aprovechar las liquidaciones: Colores neutros, prendas clásicas y paciencia para usarlas recién un año después. Aunque esta última opción no es para ansiosas.

lunes, 8 de mayo de 2017

El Arte de tejer 2.0

Quienes andan cerca de los 40 años, sabrán reconocer el nombre de la famosa revista “El Arte de Tejer” que traía patrones y explicaciones de puntos para tejer tanto al crochet, como a dos agujas. Y si bien es una práctica que se enseña habitualmente de abuelas a nietas, ahora es mucho más fácil y accesible, ya que a través de tutoriales de internet se puede aprender la técnica. Con internet no hay excusas para decir: No puedo!

Si bien, esta actividad está asociada directamente a las abuelas (Una actividad de VIEJA, hablando mal y pronto), resulta cada vez más común que mujeres jóvenes tejen ya sea para relajarse, compartir, fortalecer lazos sociales y porque no, para vender sus productos.

No es lo más sexy ver a una veinteañera tejiendo, pero quien dice que tejiendo bufandas se pueda sumar puntos a la hora de conquistar. (Que sepa tejer, que sepa bordar y sepa abrir la puerta para ir a jugar…).

Ahora la actividad está de moda, tanto así, que existen espacios de reunión donde un grupo de personas se junta a tejer compartiendo experiencias y habilidades. Y esto no es sólo exclusivo de mujeres, también hay hombres incursionando en estas manualidades.

Diversas propuestas de actividades surgen y hacen de este “arte” una actividad solidaria también. Por ejemplo tejer cuadraditos para que luego formen parte de grandes mantas que cobijarán a niños sin hogar.

Otras personas, mientras Netfliquean lo utilizan como alternativa para eliminar el estrés y combatir la depresión. Especialistas explican que la repetición de los movimientos de las manos al tejer, ayuda a las personas a concentrarse, relajarse y disfrutar más plenamente la vida.

Cada pieza que hacemos, es única, está hecha con mucha dedicación y cariño. Así que la que se anime y con el comienzo del otoño, se larga oficialmente la temporada de tejido con lanas, para brindar calorcito a alguna persona que queremos mucho.

jueves, 27 de abril de 2017

Mudanza vi, suerte para mi!

Dicen que uno de los tantos momentos más estresantes del ser humano, es tener que hacer una mudanza. Y de solo pensar que hay que guardar una casa en cajas, ya nos agota.

Nos damos cuenta de que es increíble la cantidad de cosas que guardamos porque algún día usaremos. Y esto va desde guardar ropa, hasta papeles, cintas y utensilios de cocina.

Cuantas veces hacemos una Fondeau? Dos veces al año? Posiblemente menos, pero la llevamos en cada mudanza que hacemos.

El jean talle 23 que compramos con nuestro primer sueldo, no nos va a volver a entrar, y ya cobramos (por suerte) varios sueldos más. Por lo tanto: realmente vale la pena seguir guardándolo?

Una mudanza se convierte en un momento lleno de emociones porque decidimos que no nos vamos a llevar tooooodo lo que tenemos, y empezamos a ver qué regalamos, qué vendemos y qué tiramos a la basura.

Antes de embalar todo, hay que ordenar lo que tenemos en stock: libros, fotos, tarjetas de regalos e invitaciones a casamientos. Si! Dije invitaciones a casamientos. Tengo una amiga que guarda las invitaciones aunque hayan pasado más de diez años. Es más! Ni yo guardo la mía, y ella la tiene.

Ni hablar si la mudanza incluye familia numerosa. A saber: hijos, perros y algún familiar agregado. No queremos ni pensar en cargar los juguetitos mínimos que viene en los Huevos Kinder. Y que ni se nos ocurra olvidarlos, porque les aseguro que a las tres de la mañana de la primera noche en la nueva casa, tenemos que salir a buscar el pescadito con alas del huevito que se abrió hace dos años.

Las mudanzas son como un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de prometernos que en la próxima morada vamos a ser más ordenados, vamos a acumular menos cosas innecesarias o vamos a usar más la Fondeau que nos regalaron para el casamiento.

Puede que sea estresante, pero qué lindo es estrenar y proyectar nuevos deseos! Y si no es nuestra la mudanza y nos cruzamos con un camión que está haciendo una, no nos olvidemos de decir: Mudanza vi, suerte para mí! (Por ahí un nuevo comienzo está por venir…)

lunes, 17 de abril de 2017

Crónica de una noche de insomnio

Reírse de una mismo es fundamental para restarle importancia a los problemas diarios (y a los nocturnos también). Muchos tienen noches difíciles, en las que por más que cuenten millones de ovejas, Morfeo nunca llega para atraparnos en un profundo sueño.

El día después nos comportamos como Zombies. Ese día pasará desapercibido porque ni nos vamos a anoticiar de los sucesos. Y casi al mediodía, cuando ya estamos desesperados por ir a dormir una siestita, nos preguntamos: ¿Cómo fue que llegamos a esto?

Tuvimos un día normal. Algún que otro suceso aislado que pudo habernos puesto nerviosas, pero nada especial.

Luego de una cena liviana, nos retiramos a nuestros aposentos. Activamos la alarma y nos disponemos a conciliar el sueño.

Media hora, una hora… y se hicieron las 2 de la mañana y ni miras de poder dormir.

Intentamos controlar una respiración profunda imaginando un lugar tranquilo pero nada... seguimos inmutables.

Como si fuera algo inevitable y muy obvio, agarramos el celular y comenzamos a revisar tuits, publicaciones en Instagram, una miradita por Facebook… y como quien no quiere la cosa terminamos stalkeando a un ex.

Como para engañarnos, ponemos Netflix… un poco de ruido y algún culebrón español nos harán dar sueñito. Sin embargo, no dejamos por supuesto de ver si el ex se casó..., si conocemos la actual pareja, si tuvo hijos, si sigue lindo o esta baqueteado.

En un momento, totalmente activadas, nos agarra la magnífica idea de hacer una excursión a la heladera, pensando que con la pancita llena nos vamos a poder dormir.

Cuando retornamos a la cama, Netflix nos pregunta si vamos a continuar viendo la serie (a lo que responderemos NO, porque no vimos tampoco nada de los tres capítulos que pasaron por estar persiguiendo gente en las redes sociales).

Con toda la tecnología apagada, de pronto… nos da un poco de sueño. Ya los pajaritos comienzan a cantar… y cuando logramos entrar en el descanso, suena la alarma para empezar el día.

Día en que por más que nos esforcemos, y le pongamos toooooda la onda, estará perdidísimo.

Lo único que nos va a sacar una sonrisa a media mañana es acordarnos que el chico que nos dejó en la secundaria (y perseguimos toda la noche en Facebook) está pelado y gordo.

domingo, 2 de abril de 2017

CERO sentido de la orientación

El sentido de la orientación parece ser un DON par aquellas personas que hasta saben identificar el Norte del Sur en medio de la nada misma con solo mojar su dedo y esperar de donde viene la brisa.

Para las que nos cuesta llegar a nuestras casas sin perdernos por más que estemos a cinco cuadras, es una odisea. Seguramente es cuestión de prestar más atención, pero hay personas que vienen con los mapas cargados en el disco duro desde el nacimiento (no es mi caso).

Interpretar mapas, ubicarse en una ciudad, o elegir la salida correcta de un shopping, no es algo que a los desorientados nos salga muy bien hacer. Muchas veces la única forma en la que aprendemos es perdiéndonos setecientas veces para llegar a destino. Y eso que ahora la mayoría de las personas contamos con un GPS en el celular.

Las personas que tienen CERO sentido de la orientación han vivido situaciones como éstas con más frecuencia de las que quisieran.

Salir de un local en un shopping y volver por donde vinimos pensando que seguimos nuestro recorrido, sin darnos cuenta de que estamos mirando las mismas vidrieras que vimos hace minutos atrás.

Discusiones en las vacaciones por ser pésimos copilotos y orientar mal al conductor. Si le hacemos caso al GPS, porque le hacemos caso. Y si no le hacemos caso, porque no lo hacemos. (GPS maldito! Jussssto en esa oportunidad tenia mal cargada la ruta. Así tampoco la tecnología estaría colaborando con la causa).

Ir a una casa alejada de la ciudad, e ir detrás (por no decir pegados al punto de escuchar la música del auto que está delante nuestro) de “alguien” que sepa dónde queda la morada para evitar perdernos. Si esto significa poner en riego nuestras vidas por ir a toda velocidad y no perder de vista al experto u experta, lo hacemos igual! Toda esta aventura mientras pensamos que hubiésemos ido en el sentido totalmente contrario al que estamos yendo, si hubiéramos tenido que decidir nuestro propio camino.

Hasta leyendo los libros de “Elige tu propia aventura” elegíamos mal: siempre terminabamos en el agujero negro sin vida de otro planeta, o dentro de un laberinto sin salida. Esta capacidad de desorientación también es innata.

Por suerte personas totalmente despistadas contamos siempre con personas cercanas con super poderes de orientación que nos salvan del estrés de tener que elegir el camino correcto.

Identificar NORTE y SUR (Arriba y Abajo), mal que mal lo hacemos. Ahora cuando se trata de decidir cual el ESTE y el OESTE… para que esforzarnos. Nunca pero nunca daríamos en la tecla (Derecha izquierda?, izquierda y derecha?, con la mano que escribimos? O con la otra? Y los zurdos como hacen?).

Por suerte hay una buena noticia!!! Este DON de identificar los puntos cardinales y orientarse en la vida, se puede aprender. (Habría que prestar atención y todas esas cuestiones, pero podríamos lograrlo). Y si no, la otra opción es conocer a la persona indicada que dirija el curso de tu vida (muy cursi jajaja pero sin esa persona que nos haga de lazarillo seguro nos perdemosssssss.)